Posteado por: Om Espacio Dinámicas Integradas | 4 diciembre 2010

El Factor Retrógrado Reporte Cósmico del Tiempo por Mark Borax Diciembre de 2010

El Factor Retrógrado
Reporte Cósmico del Tiempo por Mark Borax
Diciembre de 2010

Traducción: Margarita López
Edición: El Manantial del Caduceo

http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

Desde el 29 de diciembre del 2010 hasta el 19 de enero del 2011 vamos a experimentar un inusual período en el que no hay nada retrógrado en el cielo. Todo estará directo. Ninguno de los quince cuerpos astrológicos, incluyendo Alfa-Omega (Quirón) y los cuatro asteroides principales, estará dando marcha atrás; todos estarán yendo hacia adelante. La última vez que tuvimos unas semanas así fue en enero de 1997, lo que significa que en cada momento de los últimos catorce años, alguna u otra cosa estuvo invertida, volteada, al revés o yendo para atrás. Si han estado luchando una cierta batalla con algún nivel de la existencia en este período, el factor retrógrado ha estado jugando un papel en su vida.

El significado técnico del retrógrado es que la órbita de la Tierra alrededor del Sol sobrepasa la órbita de algún otro planeta. Desde el punto de vista de la Tierra, el otro planeta o planetas parecen moverse hacia atrás. No están realmente retrocediendo en el espacio, pero el efecto es similar a ir en un tren expreso que sobrepasa a uno local, y el tren local, si bien va avanzando a su propio ritmo, parece estar yendo hacia atrás.

El resultado de que tantos planetas estén yendo hacia atrás durante tanto tiempo es que alguna parte de la existencia se nos está escabullendo; no le pueden poner las manos encima a alguna función escurridiza de su vida. Como tratar de escalar una colina cubierta de lodo sin tener de dónde agarrarse, saben hacia dónde van pero no parecen poder llegar ahí, y muchos de sus esfuerzos sólo vuelven a caer. Pero los retrógrados no son tan malos. Cumplen con el propósito de presionarnos para limpiar algo en el interior antes de liberarnos para ir hacia el exterior. Establecen obstáculos temporales que pueden a la larga resultar ser iniciaciones. Al estancarnos al ir donde tratamos de ir, se nos obliga a profundizar para descubrir algo dentro de nosotros que nos puede preparar mejor para la eventualidad de realmente llegar allí. Pero cuando se producen catorce años de retrógrados, las cosas permanecen resbaladizas por un período largo y agotador, y es fácil caer en la frustración.

Durante las tres semanas a partir del 29 de diciembre, cuando todo empiece a ir directo, se va a producir una liberación. Ese día el último planeta en volverse directo es Mercurio, que empieza a avanzar a los 20 grados de Sagitario. El símbolo Chandra para ese grado es “La conversión del agua en vino”.

Cuando Mercurio vaya directo una poderosa explosión espiritual surgirá desde lo alto del cielo. Sin nada en retrógrado que se interponga en su camino, el lado milagroso de este alto grado estará disponible para muchos de nosotros. Para enmarcar este inusual período de tres semanas en todo el contexto del clima cósmico más amplio de nuestro tiempo, he incluido un fragmento de mi nuevo libro.

Extravagantes Actos de Amor Radical

En el 2012 entramos en la Era de Acuario, la Era del Portador de Agua, que tomará tres años para poner en marcha su primera fase inicial, y dos mil más para cumplirse. Salimos de la Era de Piscis, que estuvo dos mil años en proceso, y tuvo que agotarse hasta la última gota antes de que el viejo recipiente pudiera vaciarse y llenarse con agua nueva.

Al final de una era es más importante que nunca comprender su significado. Es crucial extraer la esencia de los últimos dos mil años de sus excesos, para que podamos llevar esa esencia a lo nuevo, mientras que soltamos el equipaje de lo viejo. Como al crear un aceite esencial, la civilización está siendo destilada, para evaporar los residuos y producir la esencia.

La esencia de Piscis es la presencia.

Estamos atravesando una transformación histórica en donde todo lo que ha sucedido desde los tiempos de Cristo se está liberando por medio del acto de nosotros volvernos plenamente presentes con ello. Este tipo de presencia es angustiante y extática, y tiene que ser así si es que alguna vez vamos a atravesarla.

El propósito de los últimos dos mil años fue anclarnos suficientemente fuerte en lo físico para dar al actual despertar de nuestra especie un lugar donde ocurrir. El significado de todo lo que hemos atravesado desde Cristo es plantarnos sólidamente en lo físico, donde la siguiente etapa de la especie está por producirse. Esto requiere hacer frente a todo lo que anteriormente o actualmente impida nuestra plena presencia. Dado que la crisis y el drama tienden a llamar nuestra atención, la actual crisis planetaria puede utilizarse para hacernos a todos nosotros más presentes. De hecho, hacer a toda la raza humana más presente de lo que jamás ha estado.

La mayor presión de todas cede cuando uno abre todo su ser en un acto extático de entrega radical. No es que dejen de suceder cosas malas. Es sólo que una feroz fuerza de amor estalla irradiándose de su alma, diez veces más fuerte que cualquier cosa que se esté concentrando en su contra. Y esa explosión de amor crea una abertura a través de la cual los demás pueden seguir.

Cuando se enciende en el fondo del mundo, la explosión abre un túnel de amor a través de los karmas concretizados de nuestro tiempo. Se sumergen en el corazón de la existencia y lo encuentran insoportable y exquisito y muy diferente de lo que nunca pensaron que sería durante los años que estuvieron ocupados resistiéndose. Se vuelven tan presentes que el acto de su presencia expulsa toda ilusión a su alrededor y atrae más espíritu a la mezcla.

Cristo, previendo este descenso en sus inicios, nos dio un ejemplo para que nos ayude a llegar hasta el final. Él nos mostró que cuando uno recibe la condena más atroz y en lugar de condenar de vuelta, uno abre todo su ser en un extravagante acto de amor radical, se inyecta una luz fenomenal en la oscuridad. Cristo encarnó una presencia de amor radical, no porque él fuera el único capaz de hacerlo, sino para darnos un camino a seguir. Él encarnó una presencia que a todos se nos está pidiendo encarnar ahora que la era que comenzó con él está terminando.

Durante dos mil años hemos estado descendiendo en reinos infernales cada vez más oscuros y pesados con el fin de romper cualquier resistencia al amor, y liberar una luz interior pura que expulse cualquier oscuridad.

“Reporte Cósmico del Tiempo: Notas Desde el Borde del Universo” de Mark Borax y Ellias Lonsdale.

¿Quién eres realmente? ¿Qué viniste a hacer aquí?
¿Cuánto tiempo más vas a esperar?

¡Adelante!
Mark Borax

Astrología a Nivel del Alma

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